En un lugar sórdido y desolado, bajo la luz de un rayo de luna, es posible divisar una preciosa Flor de loto que se posa ahí con toda su belleza, lista para ser observada y adorada. De sus pétalos rosados parece emanar una luz tan brillante, que ciega las almas de aquellos que se atreven a mirarla fijamente...
La primera vez que logre divisar aquella hermosura no pude más que quedar perplejo ante tanta belleza. Poco a poco esa imagen se quedo grabada en mi memoria y fue inundando palmo a palmo todos los recovecos de mi mente, tanto, que se convirtió en una especie de obsesión para mí.
Hoy, cada vez que puedo me acerco a ese lugar donde se posa mi hermosa Flor y hablo con ella a la vez que le cuento todos mis secretos; incluso ha habido veces en que he creído escuchar que produce una melodiosa voz que responde a mis palabras y me cuenta un poco de lo que ella fue, es y será.
Y aunque se que ese ser es mas bien inalcanzable, a mi me gusta fantasear y pensar que en algún momento podremos estar juntos aunque solo sea por un instante tan breve como una exhalación, como un pensamiento, como un sueño. Un sueño que me llena de esperanza y a la vez de frustración, porque así como hay veces que la siento muy cerca, hay otras que la siento lejana e inalcanzable.
Yo se que solo soy un soñador sin remedio y que el futuro no es nada prometedor para mi, pero si tu me regalaras tan solo un poco de tu inmensa dulzura, un poco de tu inagotable cariño o una sola de tus caricias de pétalos rosados, yo podría irme tranquilo sabiendo que he conocido la gloria de ser tocado por un verdadero ángel; un ángel que para muchos esta vestido de demonio. Esto es porque para muchos esa Flor es una maldición que se apodera de las almas de aquellos que la miran y aún más de aquellos que se atreven a acercarse a ella, una maldición que te arrastra a los abismos más profundos jamás conocidos, pues dicen que su luz es tan inmensa que ciega los corazones y destruye las razones.
Yo no se que hay de cierto en todas esas leyendas, no se que pasará si sigo aferrado a tu luz. Solo se que me encanta estar cerca de ti y me encanta creer que me hablas y me miras. Me gusta imaginar que piensas en mi en ciertos momentos cuando te encuentras sola en la obscuridad. Me encanta pensar que en algún lugar de tu mente tienes un espacio reservado para mi. Me encanta pensar que cierto día te darás cuenta que yo puedo hacerte compañía en aquel lugar frío e inhóspito en el que estás. Me gusta creer que algún día te decidirás por fin a reglarme uno de tus besos perfumados.
Hay quien no sabe lo que es enamorarse de una Flor de loto y francamente no es muy recomendable, pero yo ya estoy embarcado en este viaje que tira para naufragio y no desistiré hasta llegar a tierra firme o en su defecto al fondo del mas profundo oceano. Porque mientras tu sonrisa siga grabada en mi memoria, habrá una luz al final de ese largo y tenebroso túnel al que le hacen llamar vida.